Obra social que brinda servicio a directivos y empresarios (pequeños y medianos) da cobertura al comercio, la industria, profesionales y monotributistas. En los años 90, CAME carecía de asistencia social. Durante una reunión mantenida con el Presidente Menem solicitamos que nos facilitara el acceso a alguna obra social que pudiera canalizar las virtudes y las afiliaciones del sector PyME, en particular, y del empresario, en general.
Así tuvimos acceso a OSDEPYM que, en aquel momento, contaba con dos mil afiliados del sector marítimo y funcionaba en un departamento de tres ambientes en la calle Tucumán. Como los afiliados a las Cámaras y Federaciones de CAME eran renuentes a afiliarse, comencé a encarar la tarea de convencer a empresarios de confianza para que pasaran sus afiliados a OSDEPYM. Entre los primeros que así lo hicieron figuran Frávega, La Europea, el Grupo Clarín, como también otras firmas importantes que, paulatinamente, se fueron incorporando. Simultáneamente, establecimos un Plan PyME para afiliados directos, no obligados por la ley, sino de forma voluntaria que implicó una importante adhesión de gente. Hoy entre el sector derivado y los afiliados directos hay alrededor de 300 mil beneficiarios.
La Obra Social fue una joya reconocida por todos en el mercado, a tal punto que, en el momento de ser intervenida de una manera arbitraria, ilegal e infundada por parte del Presidente Macri, tenía 14 millones de dólares libres de reserva. Ahí comenzó una situación realmente desgraciada para el sector que terminó con otra intervención y su regularización posterior.
El doble rol que ejercí como presidente de CAME y de OSDEPYM, permitió la coordinación y armonía entre ambas entidades. A tal punto que la Obra Social aportó el dinero (más de un millón de dólares) para la compra del piso en Florida 1 que jerarquizó a la Confederación. Desde el punto de vista concreto, OSDEPYM no fue concebida como las obras sociales sindicales que dependen de cada gremio, sino como, por ejemplo, OSDE u O.S.I.M. que fueron creadas en su momento con el auspicio de entidades empresarias y que luego se transformaron en entes absolutamente independientes. Era un ente jurídico independiente, no vinculado de una manera orgánica a CAME.

