En las entidades gremiales empresarias las mujeres cumplían un papel exclusivamente social: se encargaban de organizar las fiestas anuales de la entidad o encarar tareas relacionadas con la beneficencia, pero nunca se las había tomado en cuenta de que podían ser dirigentes partícipes y líderes de la economía real. Cuando creamos el Sector Femenino lo hicimos también con el criterio de que tuviesen autonomía. Así, pasaron a nombrar a sus autoridades, realizar sus reuniones, sus congresos; disponían su ámbito dentro de CAME y actuaron de forma activa y de igual a igual con el sector masculino. Esto también dio como resultado una ampliación de la Institución porque, con las actividades y los contactos del sector femenino, CAME llegó a ámbitos que no había alcanzado nunca antes
CAME CÓMO LO HICIMOS: EL SECTOR FEMENINO
