CAME CÓMO LO HICIMOS: LA NUEVA SEDE DE LA CAME

Por Osvaldo Cornide

Siempre nos preocupó a quienes dirigíamos la CAME cómo hallar la forma para engrandecer y tornar más importante la entidad. Toda la gente que formaba parte del Comité de Presidencia compartía ese criterio y no se sorprendieron cuando un día, en que volvía de Punta del Este, les indiqué a algunos directivos que había visto el aviso de la venta por remate judicial de un edificio donde otrora funcionaban las oficinas de la Flota Fluvial del Estado. Mis colegas, el recientemente fallecido dirigente Fabián Tarrío, Lourenzo y otros lo fueron a ver y me informaron que el edificio se adaptaba a los propósitos que teníamos en mente. El problema era que en este tipo de operaciones interviene lo que se denomina “La Liga”, martilleros que se asocian con el objetivo de levantar o bajar el precio inmueble y piden una comisión por sus intervenciones. Me reuní con un abogado especialista y le planteé: «nosotros no manejamos dinero negro, queremos comprar pero no podemos pagar comisiones que no estén fundadas”. Respondió que se iba a encargar de negociar una compra sin intermediarios. Así fuimos a la subasta y logramos comprar el inmueble, ubicado en la zona de la Casa de Gobierno.

Realmente, estábamos preocupados por darle un uso pleno y aprovechar toda su dimensión para las reuniones de Comisión Directiva y de comisiones específicas. Le encargamos la tarea de remodelación a la arquitecta María Carmen Frigerio y sus asociados. Para satisfacción de todos, el edificio fue puesto a nuevo, respetando todas las características edilicias de su construcción. Contamos con un gran salón de actos, salón para el Comité de Presidencia, despacho para los directivos de mayor jerarquía y lugares para que se desenvuelvan los representantes de las ramas de la Juventud, la Mujer, la Industria, las Economías Regionales, los Centros Comerciales a Cielo Abierto, etc. Un verdadero emporio.