El expresidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y actual Presidente Honorario de OSDEPYM, Osvaldo Cornide, brindó una profunda entrevista al programa televisivo «Política y Producción», perteneciente a la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) de Mar del Plata.
En una charla que combinó memoria histórica, gremialismo empresario y análisis de la coyuntura, Cornide analizó los desafíos estructurales de la economía nacional y dejó en claro su visión de país.
El origen de las Pymes organizadas y el rol federal
Al rememorar los inicios de la acción gremial empresaria, Cornide destacó cómo nació originalmente la entidad para coordinar las actividades mercantiles y discutir los convenios colectivos. Sin embargo, la realidad demostró que faltaba un espacio que defendiera genuinamente a las pymes comerciales en el país.
«Vimos que faltaba una entidad que defendiera exclusivamente a las pymes comerciales. Así nació CAME, con un sentido profundamente federal, defendiendo la solvencia del mercado interno, que es lo que verdaderamente le da vida a las pymes», recordó, evocando históricas movilizaciones como el llenado del Luna Park o la emblemática caravana de 2.000 autos en Mar del Plata a mediados de los 90 contra las políticas liberales de aquella época.
Crecimiento vs. Desarrollo: Una distinción clave
Fiel a su visión desarrollista, Cornide marcó una fuerte diferencia conceptual que hoy confunden muchos dirigentes y políticos: la diferencia entre crecimiento y desarrollo.
«El crecimiento puede ser desordenado, como si a una persona le creciera un brazo o dos piernas de golpe. El desarrollo, en cambio, es un proceso integral a partir de las industrias básicas, de la industria liviana y del agro, todo bajo una política inclusiva».
Bajo este lineamiento, criticó la postura oficial de buscar primero la estabilidad total para esperar que el desarrollo llegue de manera «natural»:
«Es al revés: la estabilidad no es un prerrequisito, es una consecuencia del desarrollo. Cuando hay más oferta de bienes y servicios y mayor productividad, se alcanza el nivel que evita la inflación».
En ese sentido, alertó que «a esta pseudoestabilidad se la cuida frenando el crédito y el consumo por miedo a la inflación, cuando la inflación se combate enviando más bienes y servicios al mercado, y no solamente echando gente o ajustando».
Crítica al rumbo económico actual y la apertura comercial
Cornide se mostró sumamente preocupado por el impacto social del actual escenario económico, calificándolo como un «ajuste brutal» que golpea a jubilados, salarios, personas con discapacidad y que paraliza la obra pública y el mantenimiento de las rutas nacionales.
Asimismo, advirtió sobre el peligro de una apertura de importaciones desmedida: «Mientras el mundo se está protegiendo, en la Argentina se abre la puerta para que nos penetren millones de artículos extranjeros y cierren nuestras fábricas. Así el desarrollo es imposible».
Un Estado eficiente con prioridades estratégicas
Consultado sobre el papel del Estado, el dirigente pyme se distanció tanto de las visiones macrocefálicas como del desmantelamiento total:
«Creo en un Estado eficiente. No muy grande, pero que cumpla su papel y fije las prioridades nacionales. El Estado tiene que definir: estimulo la explotación petrolera, la minería, la producción de acero… No puede dar lo mismo un RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) para plantar arroz que un RIGI para producir petroquímica».
El llamado a la unidad de la clase dirigente
Sobre el cierre, lamentó la energía que la política desperdicia en internas mediáticas y «peleas de trolls en Twitter», distrayendo esfuerzos de la situación límite que atraviesa el país. Hizo una fuerte apelación a la responsabilidad histórica:
«Es trágico porque la Argentina tiene los recursos naturales y humanos para ser una potencia. Es fundamental que la clase dirigente de todos los ámbitos —políticos, empresarios, sindicales e intelectuales— se capacite y vea cómo podemos hacer para unir a todos los sectores, sin banderas partidistas, para sacar el país adelante».

